La popularidad del mezcal se ha ido elevando permitiéndole obtener un protagonismo similar al que históricamente el tequila ha tenido. Gracias a sus ingredientes y su proceso artesanal, despierta la curiosidad de miles de personas en el mundo. Tan solo basta saber que en el mundo existen 200 especies de agave y México cuenta con más de la mitad de ellas, para entender que el mezcal es un gran tesoro mexicano que los habitantes de todas partes del mundo deben degustar.

Por ser una bebida alcohólica podría ser considerada peligrosa para todos aquellos que le temen a la resaca, pero afortunadamente el mezcal no causa cruda. Gracias a su proceso natural, no es mezclado con conservadores o sustancias sintéticas que ocasionan malestar al cuerpo. Se puede mezclar con otras bebidas y a pesar de ello continúa sin producir resaca.

Un punto muy importante es entender que el tequila no es igual al mezcal, por sorprendente que parezca, existen personas que tras caer en la desinformación piensan que ambos son iguales. El tequila únicamente se produce con agave azul, mientras que el mezcal se puede producir con una enorme variedad de agaves. El Consejo Mexicano Regulador de la calidad del Mezcal, reconoce 20 especies de agaves aptas para producir mezcal.

Al igual que el champagne, el mezcal también tiene denominación de origen. Para que un mezcal reciba dicho nombre debe ser producido en México, los estados que otorgan la denominación de origen son Durango, Guerrero, Oaxaca, San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato, Tamaulipas y Michoacán. Es importante revisar que realmente la bebida a consumir sea un auténtico mezcal de alguna de estas regiones.

A pesar de que suele servirse en “caballitos”, el mezcal es una bebida que no se toma de un solo trago (como en el caso del tequila), su sabor va evolucionando en la boca, por ello es importante que se tome con tranquilidad. Un excelente tip antes de beberlo es apreciar el olor; para poder apreciar los olores del mezcal se debe tomar una pequeña gota, colocarla en la palma de las manos, frotarlas y al final olerlas. De dicha forma se desprenderán fácilmente los olores del mezcal y se puede tener una mejor apreciación de ellos.

Un aditivo excelente para el mezcal es el chocolate amargo. Es preferible evitar acompañarlo con chocolates que sean extremadamente dulces; en las catas de maridaje profesionales se suele usar un chocolate que contenga un mínimo de 85% de cacao, ya que en esa medida el chocolate posee un balance perfecto de dulzor y amargura que permiten realzar las propiedades del mezcal.

Ahora que ya tienes los conocimientos necesarios para degustar correctamente un mezcal, no te puedes quedar sin probar la variedad de mezcales que tenemos en nuestro restaurante Rosa Negra de Cancún, Tulum o Polanco. Prueba nuestros exquisitos cócteles Bacán y Diablo que se elaboran con un mezcal auténtico y artesanal que se produce en el estado de Oaxaca.